Fallas de origen / Servicio Nacional de Intervención Mediática

—2010—

“La tarea que nos cabe en el presente es revolver,
en el pasado, los futuros soterrados.”
(Réquiem para Walter Benjamin)
SUELY ROLNIK

Fallas de origen es un proyecto personal que tiene como fundamento el hallazgo de más de 3.000 latas de películas de 16mm, que en promedio se ha calculado, contienen entre 5 y 10 cintas de diferente duración. Pueden llegar a ser 30.000 los rollos contenidos en las latas oxidadas por el paso del tiempo. Se trata del hallazgo de un archivo abandonado que recoge parte de la memoria audiovisual de Colombia, noticieros nacionales entre los años sesentas y setentas.

La aparición del video a principios de los años ochentas hace posible aún hoy en día, la consulta y vigencia de archivos de este tipo, sin embargo la casi nula existencia de registros consultables de lo que los medios masivos de comunicación difundían por los canales nacionales hasta mediados de los setentas, parece poder entenderse en el hallazgo de este tipo de archivos de películas de cine. Cine que fue en algún momento el modo de difusión de las noticias, de registro del acontecer nacional y que hoy en día se ve abandonado, disgregado, fragmentado y sometido a un proceso gradual de deterioro.

Al haber descubierto en el proceso de investigación, lo que tenía frente a mí en esa casa propiedad de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, apilado en cuartos enteros que se llenaban hasta el tope del techo con las latas de películas oxidadas, me di a la tarea de intervenir. Sobre estas ruinas de emisiones enterradas he buscado la mejor manera para sacar hacia el exterior ese archivo que por más de quince años se ha acumulado al interior de la residencia. Aquel lugar, más que una bodega, funcionaba como un basurero de trastes: muebles, escritorios y aquel gigantesco archivo audiovisual.

Suely Rolnik, en una conferencia titulada Furor de Archivo, en el mes de agosto del 2009 en el marco del séptimo Encuentro de Performance y Política en la Universidad Nacional de Colombia, hablaba de los archivos como la base para la activación de las fuerzas de la creación. Estas fuerzas de la creación eran según ella, lo que se oponía al Capital y en sí mismo al proyecto neoliberal. Finalmente, las fuerzas de la creación son lo que permite sustraer el arte del “chuleo” o la prostitución del mismo, del proyecto neoliberal que muchas veces pone al arte, al servicio del capital. El furor de archivo implica esta activación de las fuerzas esenciales de la creación que hacen posible revolver, revolucionar, reactivar la memoria en el presente. En el proceso de trabajo con el archivo fílmico, experimenté algo similar a lo que Rolnik llamaba aquella vez, la “activación de las fuerzas de la creación”, un deseo por adentrarme en los rincones más profundos de aquella historia, sin importarme las condiciones de insalubridad del lugar o el tiempo que me llevaría recuperar, si quiera un fragmento de aquel cadáver que por pedazos y con el tiempo, he empezado a conocer.

Por esta experiencia directa (que yo llamaría “táctil” o “corporal”) con los archivos de televisión decidí retroceder o quizás detenerme, para plantear una idea que he venido desarrollando desde mediados del año 2009. Este trabajo parte de una intervención directa sobre un medio masivo de comunicación, la intervención de mi presente es una señal de interferencia sobre aquel aparato viejo que ha acompañado los hogares desde principios del siglo XX. Se trata de oprimir el botón de encendido en aquel tiempo que naufraga en las profundidades del pasado para de esta forma, como lo describía tan bien aquella vez Suely Rolnik: intervenir, revolucionar, reactivar la memoria en el presente. Es por esto mismo, por lo que este trabajo funciona y se estructura como una falla de origen, como una señal de interferencia.

De esta forma a partir del encuentro con este material, he planteado un proceso de trabajo de carácter plástico, el cual busca comprender la injerencia de aquel archivo, de aquel tiempo del pasado en el desarrollo actual de nuestro presente, teniendo en cuenta que el motivo de aquella interferencia, siempre ha sido esa movilización de la memoria, desde una intervención directa sobre aquel medio de comunicación que ha sido enterrado por los años, que por su caducidad permanente, se ha sepultado a sí mismo.

El trabajo desarrollado en aquella casa de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, próxima a ser demolida para dar lugar al edificio de la facultad de arquitectura, arte y diseño, lugar donde fue ubicado el archivo fílmico de noticieros, permitió concebir la idea de aquella edificación abandonada como un gran proyector en potencia, una casa-proyector que movilizaría el material hacia afuera del lugar y permitiría poner a rodar aquellas cintas, en la cotidianeidad de nuestro tiempo. Aquel diálogo pasado-presente, se fue desarrollando desde el material que fue seleccionado, siendo todo aquel acervo documental parte de Servicios de Información oficiales del estado, tanto del territorio nacional como internacional. De esta forma aquella casa-proyector se comenzó a parecer a una de aquellas agencias de información de los sesentas, hoy en día desaparecidas de la escena pública, un servicio de información no-oficial que opera desde la virtualidad de una metáfora, pero que toma forma en los informativos del Servicio Nacional de Intervención Mediática (SNIM), nombre con que se ha designado aquel dispositivo que pone a rodar las imágenes del pasado, en conjunción con los sonidos de nuestro presente, donde los tiempos se imbrican y permiten entender la historia como un gran proyector de 16mm.

El Servicio Nacional de Intervención Mediática (SNIM), dispositivo que funciona desde la concepción de una falla de origen en la señal, finalmente pretende hablarle al pasado, escudriñando en los rincones olvidados de su época, para que en este proceso, aquel reloj del tiempo se disloque y permita comprender que su forma de operar es cíclica, como los días que van de la mañana a la noche y de nuevo al amanecer, como los años que vuelve a empezar, como la película que vuelve a rodar. Los reportes de noticias, todos los días en sus horarios principales, a las siete de la mañana, al medio día o en la noche, hablan de un ciclo que rueda en la pantalla de televisión, que son las mismas imágenes y sonidos que en un círculo constante, continuamente retornan del pasado, pretendiendo vagamente y con cierta inocencia, abrir el telón para comenzar.

http://snim-tv.cero29.org

___________________________________________________________________________

1 ROLNIK. Suely. Furor de archivo. Conferencia. En: VII Encuentro Ciudadanías en escena: entradas y salidas de los derechos culturales. (6ta.: 2009: Bogotá). Catálogo VII Encuentro de performance y política. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2009. Pág. 77

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *


*